La Torre Eiffel rusa sobrevivió a Stalin, a Hitler y a la caída de la URSS. Un siglo después, Moscú ha decidido que es más fácil copiarla que conservarla
Año 1922, la Unión Soviética levanta en Moscú una torre de acero que pretendía rivalizar con la Torre Eiffel de París. Aquella mole sobrevivió a Stalin, a la Segunda Guerra Mundial y a la desaparición del país que la había construido. Más de un siglo después, su futuro está en manos de las autoridades rusas, que consideran demasiado costoso restaurarla y plantean desmontarla para levantar una versión nueva. Sí…
Fuente: Xataka